De la Idea al Éxito: Cómo el MVP Puede Impulsar tu Proyecto sin Romper el Cochinito
- Miguel Quijano
- 10 nov 2024
- 3 Min. de lectura

¡Qué onda, raza! Hoy vamos a hablar de un concepto que suena muy mamon, pero que, bien aterrizado, es la clave para que tu idea no solo salga al mundo, sino que además no valgas queso a la hora de sacarla al mercado. Estamos hablando del famoso Producto Mínimo Viable (PMV), o como me gusta llamarlo: "la prueba de fuego" — el momento de dejar de hablar y ver si tu idea tiene piernas para correr. ¿Cómo? Lanzando lo esencial para ver si a la raza le interesa, antes de invertirle a lo grande.
¿Qué chingados es MVP y Por Qué te Conviene?
Piensa en el MVP como esa versión beta para validar tu idea como cuando vas a una taqueria nueva, y pides solo un taco para calarlo, si te gusto pides la orden. Es en palabras sencillas lanzarte al mercado con una inversion muy pequeña de capital.
Ejemplo: Supón que quieres abrir una app de tamales personalizados para pedidos en línea (porque en el 2024 los tamales deben ser gourmet, ¿no?). En vez de hacer toda la app con pedidos, sistema de pagos y entregas a todo el país, comienzas en corto con una página simple de pedidos para tu colonia. Si jala y la gente responde bien, ahora si a tirar toda la carne al asador.
¿Por qué deberías hacer un PMV y no esperar a tener todo perfecto?
La neta, a todos nos encanta la idea de lanzar algo "acabado y perfecto," pero aquí va la verdad dolorosa: lo perfecto es enemigo de lo práctico. Si te quedas esperando a tener el producto que soñaste al 100%, hay dos opciones: o te quedas esperando para siempre, o te comes el presupuesto y la paciencia sin saber siquiera si alguien lo quiere. En lugar de eso, con un PMV puedes lanzar rápido y barato, recibir feedback real y ajustar lo necesario. Es el clasico vamos solo por una, y si el ambiente esta bueno te quedas hasta amanecer.
Menos lana y menos riesgo: No te quemas todo el presupuesto de entrada.
Feedback en corto: Recibes retroalimentación de los usuarios reales que ya usan tu producto, y eso te permite pulirlo en base a lo que de verdad quieren, no lo que crees que quieren.
Mejora continua: Vas iterando, cambiando y mejorando con base en los datos que obtienes en el camino.
Un PMV es tu mejor herramienta para entender si tu idea está lista para romperla o si necesita un ajuste antes de lanzarse en serio. No se trata de construir un avión, sino de ver si tu papalote aguanta el aire.
¿Cómo se hace un PMV sin morir en el intento?
Aquí te van unos pasos simples y prácticos para crear tu primer PMV:
Define el problema: No es solo qué quieres crear, sino por qué alguien lo necesita o mejor aún lo desearia. Si no tienes claro el problema, mejor ni empieces.
Identifica lo esencial: Piensa en las funciones mínimas que tu producto necesita para cumplir con su propósito. Si tu idea es un app de delivery, lo mínimo es que permita pedir y entregar comida; lo de seguir al repartidor en tiempo real puede esperar.
Haz un prototipo rápido: Aquí no necesitas el producto final, basta con una versión que simule lo que quieres lograr. Puede ser algo tan simple como una landing page o un video explicativo.
Lanza y aprende: Una vez que tengas tu PMV, lánzalo y observa. Toma en cuenta lo que la gente dice, dónde se atascan, qué les emociona o qué les frustra.
Itera: El PMV no es el final, es el comienzo. La idea es ir ajustando con base en la retroalimentación que recibas hasta que tengas algo que realmente resuelva el problema.
¿Ejemplos de PMV que la rompieron?
Airbnb: Empezaron rentando un par de colchones inflables en su departamento porque no podían pagar la renta. ¿La gran idea? Ver si la gente realmente pagaría por quedarse en la casa de un extraño. Hoy ya sabes cómo acabó eso.
Dropbox: Antes de desarrollar toda la plataforma, lanzaron un simple video explicando cómo funcionaría. Cuando miles de personas dijeron "¡lo quiero!", supieron que estaban en el camino correcto y entonces sí, invirtieron en construirlo.
¿Por qué el PMV es tu mejor aliado?
Porque en el mundo real, las ideas no valen nada si no llegan a oídos de alguien. Y ese alguien no quiere esperar un año para probar tu proyecto perfecto; quiere resolver su problema ya, aunque sea con algo sencillo. Así que olvídate de hacer el "producto definitivo" desde el principio y lánzate con lo mínimo, lo esencial. Porque mientras tú esperas a perfeccionarlo, alguien más ya está lanzando el suyo.
Entonces, ya sabes: haz tu PMV, lánzalo al mundo y escucha. La perfección puede esperar y si necesitas ayuda no dudes en mandarme un correo.



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